El Islam PARTE 12
El Islam
por Pablo Santomauro
PARTE 12
Algunas contradicciones en el Corán
El doctor Fernando Saraví continúa exponiendo:
1. El día del juicio
El Corán indica que los seres humanos darán cuenta de sus actos en el día del juicio:
“Pediremos, ciertamente, responsabilidades, a aquellos a quienes mandamos enviados, como también a los enviados”. (S. 7:6)
“¡Detenedles, que se les va a pedir cuentas!” (S. 37:24)
Sin embargo, veamos donde dice lo contrario;
“Ese día, ni los hombres ni los genios serán interrogados acerca de su pecado.” (S. 55:39)
2. La creación de los cielos y la tierra
(S. 41:9-12):
9. Di: «¿No vais a creer en Quien ha creado la tierra en dos días y Le atribuís iguales? ¡Tal es el Señor del universo!»
10. En cuatro días iguales: ha puesto en ella, encima, montañas firmes, la ha bendecido y ha determinado sus alimentos. Para los que inquieren…
11. Luego, se dirigió al cielo, que era humo, y dijo a éste y a la tierra: «¡Venid, queráis o no!» Dijeron: «¡Venimos de buen grado!»
12. «Decretó que fueran siete cielos, en dos días, e inspiró a cada cielo su cometido. Hemos engalanado el cielo más bajo con luminares, como protección. Tal es la decisión del Poderoso, del Omnisciente».
Estos versículos implican que Dios completó su obra de creación de los cielos y la tierra en 8 días (2+4+2) y que los cielos fueron hechos después de la tierra. Sin embargo, otros pasajes sugieren que los cielos fueron creados antes que la tierra y que tomó 6, no 8 días, completar su formación:
* ¿Sois vosotros más difíciles de crear que el cielo que él ha edificado? Alzó su bóveda y le dio forma armoniosa. Obscureció la noche y sacó la mañana. Extendió, luego, la tierra. 79: 27-30
* “… que tomaron su religión a distracción y juego, a quienes la vida de acá engañó». Hoy les olvidaremos, como ellos olvidaron que les llegaría este día y negaron Nuestros signos”. 7:51
* “Vuestro Señor es Alá, que ha creado los cielos y la tierra en seis días. Luego, se ha instalado en el trono para disponerlo todo. Nadie puede interceder sin Su permiso. ¡Ése es Alá, vuestro Señor! ¡Servidle, pues! ¿Es que no os dejaréis amonestar?” 10:3
3. La familia de Noé y el diluvio
De acuerdo con S. 21:76, Noé y su familia fueron salvos del diluvio:
“Y a Noé. Cuando, antes, invocó y le escuchamos. Y les salvamos, a él y a los suyos, de la gran calamidad”.
S. 37:75-77:
“Noé Nos había invocado. ¡Qué buenos fuimos escuchándole! Les salvamos, a él y a su familia, del grave apuro. Hicimos que sus descendientes sobrevivieran”.
Sin embargo, en S. 11:42-43 y 66:10, se nos relata que la esposa de Noé y uno de los hijos no sobrevivió el diluvio:
Y navegó con ellos entre olas como montañas. Noé llamó a su hijo, que se había quedado aparte: «¡Hijito! ¡Sube con nosotros, no te quedes con los infieles!» Dijo: «Me refugiaré en una montaña que me proteja del agua». Dijo: «Hoy nadie encontrará protección contra la orden de Alá, salvo aquél de quien Él se apiade». Se interpusieron entre ambos las olas y fue de los que se ahogaron.
Alá pone como ejemplo para los infieles a la mujer de Noé y a la mujer de Lot. Ambas estaban sujetas a dos de Nuestros siervos justos, pero les traicionaron, aunque su traición no les sirvió de nada frente a Alá. Y se dijo: «¡Entrad ambas en el Fuego, junto con los demás que entran!»
Yusef Ali en su traducción, The Holy Quran, intenta explicar que Noé tenía en su familia también malvados como el resto del mundo. Uno de ellos, dice Yusef Ali, fue su hijo. Noé oró por él pero la respuesta vino: “El no es uno de tu familia, porque su conducta es de injustos”. Ali continúa diciendo que es de esperarse que un hijo malvado procediera de una madre igual, la que también pereció.
Sin comentarios (lo que en realidad es un comentario).
4. Los habitantes del paraíso
Sura 56:11-14 declara que sólo unos pocos de los creyentes postreros entrarán en el paraíso:
“Éstos son los allegados, en los jardines de la Delicia. Habrá muchos de los primeros y pocos de los últimos”.
Lo anterior es directamente contradicho por los versos 39 y 40:
“Habrá muchos de los primeros y muchos de los últimos”.
5. La posición de los judíos y los cristianos
La S. 5:82 considera a los judíos como enemigos hostiles de los musulmanes, en tanto que los cristianos son objeto de alta consideración:
“Verás que los más hostiles a los creyentes son los judíos y los asociadores, y que los más amigos de los creyentes son lo que dicen: ‘Somos cristianos’. Es que hay entre ellos sacerdotes y monjes y no son altivos”.
Pero el verso 51 de la misma sura, pone a los cristianos en la misma lista de gente que los musulmanes deben evitar:
“¡Creyentes! ¡No toméis como amigos a los judíos y a los cristianos! Son amigos unos de otros. Quien de vosotros trabe amistad con ellos, se hace uno de ellos. Dios no guía al pueblo impío”.
Claro dilema que los musulmanes de hoy deben dilucidar.
Conclusión
Lo expuesto, aunque breve, sobra para establecer que el Corán carece de autoridad divina. La presencia en sus páginas de fábulas, contradicciones y errores garrafales aun de carácter científico, lo reducen a la categoría de una revista de historietas cómicas.
La Sura 7: 163-166 narra la historia de los habitantes de un pueblo judío que fueron tentados a violar el sábado pescando en ese día. Los peces se arrimaban a la orilla del lago y sacaban sus cabezas fuera del agua. Los habitantes del pueblo sucumbieron ante tal tentación y Dios los convirtió en simios por su pecado.
En la Sura 18: 9-25 está el relato de unos jóvenes que entraron en una cueva y quedaron dormidos por 300 años, al cabo de los cuales despertaron, y en la Sura 18:65 se nos informa que Alejandro Magno llegó hasta donde se ocultaba el sol, descubriendo que cada noche el sol se sumergía en una laguna pantanosa.
Con respecto a Mahoma, hemos visto suficiente material para concluir que no fue un hombre o profeta de Dios. Por el contrario, fue un hombre sin escrúpulos con total desprecio por la moral, ética y vida humana. Ese es el profeta del Islam. El mismo que masacró a los judíos de Medina que lo recibieron y ayudaron cuando el resto de Arabia lo pateaba como a un perro.
Su codicia lo llevó a querer poseer las riquezas de los judíos, obtenidas con arduo trabajo. Ello, junto con su deseo de tener poder a cualquier precio, y el hecho de que los judíos eran el obstáculo mayor para sus planes de subyugar Medina, lo llevaron a la decisión de exterminarlos.
No queda excluído su temor a otras religiones. Mahoma fue un megalómano, se veía a sí mismo como el supremo regidor del mundo. Todo lo que amenazara esta enfermiza fantasía, debía de exterminarse. Tanto los judíos de Medina, que rechazaron los reclamos divinos de Mahoma, como los paganos politeístas de Meca, fueron víctimas de la espada de Mahoma.
Las atrocidades de Mahoma han quedado bien registradas en los anales de la historia, los propios eruditos musulmanes las reconocen. Sus “revelaciones” le ayudaron a justificar sus atrocidades y las de sus seguidores, entre ellas, la ejecución en masa de gente que nunca fue un peligro físico para el “profeta”, la violación de mujeres (practicada por sus seguidores tanto como por él), y el robo de la propiedad ajena. Todo esto está documentado fehacientemente y nosotros tratamos con ello en otro estudio.
De tal profeta, tales seguidores. Todo lo que tenemos que hacer es recorrer las noticias del mundo para ver algunas de las consecuencias de las enseñanzas y acciones de Mahoma. Vean en Nigeria, Sudán, Indonesia, Pakistán, Egipto, etc., las turbas en acción, miles de musulmanes atacando iglesias cristianas, negocios, hogares y familias, ofendidos porque muchos se convierten a Cristo.
En Pakistán, en el pueblo de Shanti Nagar, único pueblo con mayoría cristiana, encontraron un Corán rajado y deshojado en una mezquita. Los musulmanes de los alrededores, como respuesta, destruyeron medio pueblo prácticamente, violando mujeres y niñas a su paso. El ejército tuvo que intervenir para detener la atrocidad.
Estas y otras no son las acciones de un grupo terrorista organizado. No hay un Osama Bin Laden dirigiendo estas cosas, o Hamás, o Hezboláh orquestando los sucesos. Fueron musulmanes comunes y corrientes, ofendidos porque pensaron que un cristiano rompió una copia del Corán.
Los terroristas musulmanes siguen los pasos de Mahoma. Jesús condenó a aquellos que matan sin escrúpulos y sin arrepentimiento. En Apocalipsis 22:15 dijo que los que practican la hechicería, los fornicarios, los homicidas, los idólatras y todo el que ama y crea mentira, quedarán fuera del reino de Dios. ¿Piensen quién cae dentro de esta categoría?
El Señor Jesucristo dijo que Satanás fue un asesino desde el principio y los que buscaban matarlo a él eran hijos del Diablo (Jn. 8:44).
Como vimos, Mahoma no bien pudo comenzó a matar. En el día de hoy, algunos de sus seguidores hacen las mismas obras.
Jesús dio mandamiento de amar a nuestros enemigos y de orar por los que nos persiguen. No enviaba a sus discípulos a matar gente en medio de la noche, Mahoma sí lo hacía.
En una ocasión, Jesús, camino a Jerusalén, envió mensajeros delante de él a Samaria, a los efectos de que hicieran preparativos de alojamiento. Los samaritanos no los recibieron. Cuando Jacobo y Juan retornan a Jesucristo con las malas nuevas, le preguntan al Señor: ¿Quieres que hagamos descender fuego del cielo y los consuma? Jesucristo les contestó: Vosotros no sabéis de que Espíritu sois. El Hijo del Hombre vino a salvar almas, no para perderlas.
Mahoma hubiera ordenado a sus hombres atacar el pueblo, matar a los hombres, violar a las mujeres y esclavizarlas junto con sus niños.
La pregunta final es: ¿Quién es el que realmente trajo el mensaje del amor de Dios a la humanidad? ¿Quién enseñó paz? ¿Es el islam una religión de paz?
Mahoma no fue un profeta de Dios, sino fue uno de los tantos profetas sobre los cuales Jesús nos advirtió en Mateo 24:11:
Y muchos falsos profetas se levantarán y engañarán a muchos
Y muchos ciertamente son los engañados, mil cuatrocientos millones de musulmanes en el mundo.
El islam es una religión que busca reemplazar a:
Jesús con un falso profeta, Mahoma.
El Dios de la Biblia con un falso Dios, Allah.
La Biblia con un falso libro, el Corán. <>
Obras de consulta:
Invasión Islámica, Robert Morey.
Ganando la Guerra Contra el Islam Radical, Robert Morey
El desafío del Islam, Valentín Gonzalez
Jesucristo o Muhammad, Fernando D. Saraví
Esperanza para los Musulmanes, McCurry
Enciclopedia Británica
Tahrike Tarsile Qur’an, traducido al español por Julio Cortés
Tahrike Tarsile Qur’an, traducido al inglés por M.H. Shakir
Tahrike Tarsile Qur’an, traducido al inglés por M.M. Pickthall
The Holy Koran, Translation of Yusef Ali
*Para leer este artículo en su totalidad: El Islam PARTE 1 hasta PARTE 12*
*Este Escrito ha sido Publicado en este blog con el Permiso del apologista Pablo Santomauro*
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