El blog del Pastor Daniel

Pena de Muerte: ¿Es para hoy? segunda parte (3)

Pena de Muerte:

¿Es para hoy? segunda parte

(3)

Pablo Santomauro

 

 

5. La pena de muerte no deja tiempo para que el reo se rehabilite.

Este argumento aduce que cortar la vida del culpable es inmoral porque el sistema penitenciario debe ser de carácter rehabilitacional. Se afirma que la ejecución del prisionero le priva de la oportunidad de alcanzar su rehabilitación.

a. Esta pretensión se basa en la cosmovisión secular que considera al hombre como un enfermo que necesita sanidad o una máquina en necesidad de reparación. En oposición a esta propuesta, el retribucionismo conceptúa al hombre como un ente moral libre con la capacidad de tomar decisiones por las cuales es responsable. El hombre es digno de ser recompensado o elogiado por las buenas acciones, y castigado por las malas. Este último es un concepto bíblico.

a. El objetivo de la pena capital es hacer justicia. La esencia de la justicia es de carácter penal y moral, no remedial. La justicia demanda el castigo del culpable y el bien demanda que el inocente sea protegido en nuestra sociedad.

b. La variante “cristiana” de este argumento es: Dejando que el asesino viva hay posibilidades de que en el futuro se le presente el evangelio y conozcan al Señor.” Respuesta: Si las víctimas no hubieran sido asesinadas, quizá en el futuro se hubieran convertido a Cristo (de no ser cristianos).

 

6. La pena capital se adjudica injustamente.

Este argumento sostiene que la pena de muerte se adjudica en mayor porcentaje en el caso de las minoría étnicas.

a. En realidad, los números no apoyan tal conclusión. La baraja racial se emplea como un ad misericordiam. Aun si este argumento tuviera cierto apoyo, jamás puede ser utilizado como una excusa para invalidar la legitimidad de la pena de muerte. Concluir que la pena de muerte debe ser abolida porque su adjudicación parece ser administrada con cierto grado de discriminación, es cometer la falacia de “conclusión irrelevante” o “non sequitor”, también llamada “ignoratio elenchi.” Es también un “ad populum”, ya que apela a la emoción del sentimiento popular. A lo sumo, el argumento debería ser un llamado para mejorar el sistema judicial. Aplicar la pena de muerte más seguido y regularmente, remedia el problema.

b. Es preferible una justicia imperfecta que la ausencia total de justicia.

 

7. Hay veces que los inocentes son condenados a muerte.

a. El hecho de que raramente alguien inocente sea condenado, es una crítica a cualquier sistema judicial, no a la pena de muerte. El argumento no tiene incidencia absoluta sobre la validez moral de la pena de muerte. No hay nada perfecto en la vida.

b. El argumento establece que es mejor que 100 culpables no sean castigados propiamente, con tal de que una persona inocente no sea condenada. Puesto de otra forma, es mejor que 100 culpables sean absueltos a que un inocente sea condenado, independientemente del tipo de delito.

c. El argumento tiene validez solamente para promocionar el mejoramiento del proceso por el cual se determina la culpabilidad de un individuo y la adjucación de la pena de muerte.

d. ¿Para qué arrestar y llevar gente ante el juez por sus delitos? ¡Alguien inocente podría ser sentenciado!

 

8. “No podemos enseñar que matar es malo, matando” (Confrontando la Cultura de Violencia, Obispos Católicos de los E.E.U.U., 1994).

a. Este argumento equivale a decir que no podemos enseñar que retener a una persona cautiva contra su voluntad es malo, encerrando a los secuestradores en una prisión. No podemos enseñar que robar es malo, obligando al ladrón a pagar lo que ha sustraído. Castigar al culpable de muerte con la pena de muerte, no es aprobar el derramamiento de sangre. Al contrario, aplicar la pena capital transmite el mensaje contundente de que ante el asesinato, el grado de tolerancia es cero absoluto.

b. Una absurdidad semejante la encontramos en la declaración de los obispos católicos de New Jersey, fechada Febrero 5, 2004. En ella se hace referencia a las palabras del fallecido Papa Juan Pablo II, quien dijo que el mundo de hoy, los casos en que la ejecución del culpable es una absoluta necesidad, son “son muy raros, sino prácticamente inexistentes (El Evangelio de la Vida, 56).” Uno se pregunta cómo alguien que conoce la condición del mundo en el presente, puede decir tal insensatez.

 

(Continuará)

*Este Artículo ha sido publicado con el permiso de el apologista  Pablo Santomauro*

Junio 6, 2009 - Publicado por pastordanielbrito | Apologética, Pablo Santomauro, Pena de Muerte | , , , , , , , , | Aún no hay comentarios

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