El blog del Pastor Daniel

Pena de Muerte ¿Es para hoy? Parte 1

Pena de Muerte

¿Es para hoy?

Parte 1

Pablo Santomauro

Indice:

i   Introducción

i   El Fundamento Bíblico

  • Antiguo Testamento
    • Ordenanza de la Creación.
    • Ordenada en la Ley Mosaica.
    • Objeciones y correspondientes refutaciones.
  • Nuevo Testamento
    • Aceptada por Jesús y los apóstoles.
    • Delegada a los gobiernos.
    • Objeciones y correspondientes refutaciones.
  • Argumentos “bíblicos” en contra
    • Refutación sistemática de los argumentos.

i   Comentarios finales y conclusión de la 1ra. parte

Introducción

El material escrito hasta la fecha sobre la pena de muerte o pena capital no cabría en la Biblioteca del Congreso en Washington. Los argumentos a favor y en contra siguen manejándose con la pasión y el fervor que sólo ciertos temas controversiales pueden provocar.

Bien se dice que los cristianos podemos diferir en temas que han sido llamados no esenciales, periféricos o secundarios, mientras que la unidad se conserve en los puntos doctrinales conocidos como esenciales, centrales o fundamentales. Yo no tengo ningún problema en estar de acuerdo con esto, después de todo fue la mente teológica admirable de San Agustín la que originó el principio “En los esenciales unidad, en los no esenciales libertad, pero en todas las cosas caridad.”

Sin embargo, tengo que aclarar que si bien los puntos doctrinales esenciales no son transigibles y todos comparten un mismo grado de primacía, cuando se trata de periféricos existen diferentes niveles de importancia. Algunos temas secundarios son realmente eso, secundarios; pongamos como ejemplo el modo y la edad del bautismo, la vigencia o no de los dones, la definición del bautismo del Espíritu, y hasta el ancestral debate arminiano-calvinista. Pero cuando llegamos a tópicos como la pena capital, dejamos el terreno teórico para pasar directamente al laboratorio, o como le llamaban en la preparatoria, las clases de práctica.

La posición que adoptemos frente a un tópico como la pena de muerte habla raudales de cuán bien entendemos o afirmamos los temas centrales. En verdad, nuestra posición es el barómetro para medir que tan serios somos respecto a nuestra fe y que sólida es nuestra ortodoxia.

En el ámbito cristiano vale la pena observar que aquellos grupos que se oponen a la pena capital, son por regla general aquellos que guardan muy poco respeto por la inspiración, i.e., infalibilidad e inerrancia de las Escrituras. Son además escépticos respecto a los milagros de la Biblia, sus organizaciones están infiltradas por la agenda homosexual, niegan que Jesucristo sea el único camino al Padre, son de tendencia claramente liberal y ecuménica, y en el terreno político se inclinan marcadamente hacia el liberalismo de izquierda.

Entre estas iglesias liberales tenemos a la Iglesia Metodista Unida, Iglesias de Cristo Unidas, Discípulos de Cristo (Christian Churches), Iglesia Epicospal USA, Iglesia Presbiteriana USA, American Baptists, Iglesia Luterana Evangélica, la Conferencia General de Bautistas Generales, etc. Significativo por demás es el hecho que estos grupos militan, en su grueso, en favor del aborto.

Entre los más inclinados hacia la ortodoxia tenemos a los menonitas, Amish, cuáqueros, moravos, valdenses, los hermanos, etc. Todos estos junto a los anteriores son conocidos como las “iglesias de paz.” Con la excusa de ser “pacifistas” se han convertido en militantes antiamericanos que ofrecen ayuda y consuelo a los terroristas. Además, la mayoría arrastran en sus teologías y prácticas los serios desequilibrios doctrinales y/o psicológicos de sus fundadores, los que nunca pudieron superar con el paso de los años.

Por último, debemos mencionar a la iglesia católica y los ortodoxos griegos y rusos, quienes constituyen un frente de oposición unido contra la pena de muerte — iglesias éstas distanciadas de la doctrina bíblica, sobrecargadas con las tradiciones originadas en el hombre, e inefectivas para anunciar la salvación en Cristo.

Hemos considerado necesario establecer esta relación entre la fibra doctrinal de las iglesias nombradas y su posición anti-pena de muerte porque es necesario entender el origen de ciertas ideologías. Antes de que se nos acuse de cometer la falacia de culpabilidad por asociación, o en su defecto la falacia genética, o sea, no aceptar un argumento o posición basado en su origen, afirmamos que en última instancia, los argumentos caerán o se sostendrán en pie cuando sean cotejados con la Biblia.

Es nuestro propósito establecer por medio del bosquejo a continuación que la pena de muerte se origina en el carácter moral de Dios y constituye una Ordenanza de la Creación, y como tal, nunca ha sido abolida o sustituída.

(Continuará)
*Este Artículo ha sido publicado con el permiso de el hermano Pablo Santomauro*

Mayo 22, 2009 - Publicado por pastordanielbrito | Apologética, Pablo Santomauro, Pena de Muerte | , , , , , , , | 4 comentarios

4 comentarios »

  1. Señor mío.
    Debo decirle que usted generaliza (para mal, obviamente) con las políticas liberales y de izquierdas. Queda patente en su Artículo que vincula unos grupos con otros metiéndolos a todos en el mismo saco, sin aportar datos que así lo corroboren y sin ofrecerles si quiera el beneficio de la duda, por lo tanto, está usted juzgando colectivos (que yo no sé si usted conocerá tanto como para poder juzgar).
    Obviamente que sus razones tendrá y suyas son éstas, pero le diré que si usted lo que quiere es informar, y no influir, las opiniones y juicios personales son innecesarios.
    Y acerca de la pena de muerte, solo le diré una cosa. Igual debería de valer para usted la vida de un feto dentro de su madre que la de un condenado a muerte. Dicho sea esto con el máximo de los respetos.
    No obstante, su información es de una utilidad enorme. Muchas gracias.
    Reciba un cordial saludo.

    Comentario por elfilosofoloco | Mayo 31, 2009

  2. Hola elfilosofoloco,

    Usted dice:

    “Y acerca de la pena de muerte, solo le diré una cosa. Igual debería de valer para usted la vida de un feto dentro de su madre que la de un condenado a muerte. Dicho sea esto con el máximo de los respetos.”

    Respuesta:

    Por supuesto que la vida de un bebé (feto) y la de un condenado a muerte valen igual. Pero hay una diferencia, y es que el bebé (feto) no puede defenderse ni agreder a nadie, mientras que el condenado a muerte lo es por ser un asesino.

    Gracias por su comentario y su amabilidad al hacerlo.

    Un saludo.

    Comentario por pastordanielbrito | Mayo 31, 2009

  3. Gracias a usted por contestarme. Gracias por contestar a cualquiera que se ponga en contacto con usted. Es todo un placer.

    Que Dios le bendiga.

    Comentario por elfilosofoloco | Junio 1, 2009

  4. Gracias elfilosofoloco por su amable comentario. Esperamos que nos siga visitando.

    Un saludo.

    Comentario por pastordanielbrito | Junio 1, 2009


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