Baptist Press tiene un escrito sobre Cristianos chinos forzados a trabajar en campamentos, y eso nos debe hacer pensar que tantas cosas que uno compra en esta gran nación son hechas en China. Muchas de ellas tal vez por manos de Cristianos forzados a trabajar sin sueldo, y tal vez en una condición deplorable por estar presos por el Evangelio. Es cierto que también son millones de chinos, entre ellos Cristianos, que son beneficiados con trabajos por toda esa exportación. Pero sin duda, necesitamos recordar a nuestros hermanos chinos en oración. Lea el artículo haciendo click aquí.
Filed under: Comentario | Tagged: Cristianos chinos, hermanos chinos, oración

