Por pastor Daniel Brito
Hay mucho que podemos aprender de esta historia de dos hermanos que la Epístola a los Hebreos está citando del Libro de Génesis. Hay dos ejemplos en cuanto a dos vidas espirituales totalmente diferentes. Uno es mundano, o profano, y el otro, busca la bendición de Dios. Debemos apreciar y buscar las cosas de Dios sin dejar que las cosas de este mundo nos estorbe. Entramos ahora a nuestra lección que encontramos en Hebreos 12:14-17:
«Busquen la paz con todos, y la *santidad, sin la cual nadie verá al Señor.15 Asegúrense de que nadie deje de alcanzar la gracia de Dios; de que ninguna raíz amarga brote y cause dificultades y corrompa a muchos;16 y de que nadie sea inmoral ni profano como Esaú, quien por un solo plato de comida vendió sus derechos de hijo mayor.[c]17 Después, como ya saben, cuando quiso heredar esa bendición, fue rechazado: No se le dio lugar para el *arrepentimiento, aunque con lágrimas buscó la bendición.»
Un profano - es una persona irreverente hacia las cosas de Dios, o que no le importa lo sagrado, o antirreligioso.
La versión Católica Dios habla Hoy dice: “Ni desprecie lo sagrado; pues esto hizo Esaú, que por una sola comida vendió sus derechos de hijo mayor.”
Para los orientales, la primogenitura era muy valiosa. El hijo mayor recibía casi siempre una doble porción y la responsabilidad de estar encargado de todos los hermanos.
Parece como que uno se preguntara ¿qué tiene que ver la primogenitura con lo espiritual? Veamos algunos puntos al respecto.
● Había una bendición de Dios para el hijo mayor.
● Despreciar la responsabilidad de hijo mayor, mostraba un carácter irresponsable.
● En esta Primogenitura estaba incluida las promesas que Dios le había dado a su abuelo Abraham, y luego a su padre Isaac, y que él, como primogénito, sería parte de esa herencia y Promesa.
Debemos notar que la cita de Hebreos lo junta con los inmorales (fornicarios), y los que están a punto de dejar la Gracia de Dios. El profano, siendo que es irreligioso, o que no le importa, bien puede unirse a estos otros.
Veamos tres cosas sobre lo que Esaú hace.
● La venta de la primogenitura cuando viene con hambre, muestra un hombre que no le importa nada, hasta comer y satisfacer su hambre.
● Seguramente que Esaú “olía” bien fuerte a alguien que no se había bañado en varios días, viniendo del campo, y seguramente que sí traía mucha hambre, pero cuando Esaú dice: “Me voy a Morir” muestra que está exagerando. Seguramente que cualquier siervo, o esclavo, le hubiera cocinado algo.
● También muestra su deseo de GRATIFICACIÓN INSTANTÁNEA. Qué lección para nosotros hoy día que estamos siendo testigos de eso mismo. Estamos viviendo en medio de una sociedad egoísta, que solo piensa en la gratificación instantánea.
Se come el plato, y se levanta como si nada. Despreció lo que le pertenecía por un plato de lentejas, y se levanta como si nada.
Para nosotros hoy día, esta porción del Texto Sagrado nos deja una gran lección, y es sobre aquellos que como Esaú, buscan un evangelio fácil. Que diferente a las enseñanzas de nuestro SEÑOR JESÚS que dijo que para ser Su discípulo, había que negarse a uno mismo, tomar su cruz, y seguirlo. Esto es bien claro un llamado a someterse a la voluntad de Dios totalmente.
Los que son como Esaú, buscan, un evangelio de emoción, que satisfaga la gratificación instantánea que tanto está de moda, y que no exige compromisos. Es triste que eso mismo es lo que vemos muchas veces en ciertos programas cristianos, un evangelio sin compromiso.
Que Dios les bendiga.
Filed under: Palabra Diaria | Tagged: bendición, espiritual, evangelio, Génesis, Hebreos, Jesucristo, profano, promesas, Salvador, santidad


