Refutando a los Pentecostales Unicitarios

Refutando a los Pentecostales Unicitarios

Una breve perspectiva

Por Pablo Santomauro

Los Pentecostales Unicitarios, conocidos también como Pentecostales del Nombre, Apostólicos, etc., son acérrimos enemigos de la doctrina de la Trinidad. Ellos enseñan que Dios es uno y rechazan la existencia de una pluralidad de personas en la unidad de Dios.

El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, son títulos que se refieren al mismo ser, a quien llaman Jesús, o en su defecto, el Padre. Reiteramos, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son sólo títulos, roles, manifestaciones, modos de actividad, o aspectos relacionales de Dios para con los hombres.  Siga leyendo →

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¿Qué es la Metafísica Cristiana? Breve perspectiva

¿Qué es la Metafísica Cristiana?

Breve perspectiva

Por Pablo Santomauro

El lector quizá no esté familiarizado con la corriente de pensamiento ocultista llamada Metafísica. Debido a la propagación de esta enseñanza por numerosas páginas de internet, consideramos que es tiempo de alertar al cristiano y al público en general acerca de este gnosticismo esotérico. La Metafísica es una disciplina sincretista que toma ciertos elementos de diferentes filosofías, religiones y corrientes ocúlticas, y que esencialmente es un fraude espiritual más. Formó parte de un movimiento más amplio conocido con el nombre de Nueva Era que en el presente se ha diluído aunque los grupos identificados con ella persisten activos.  Siga leyendo →

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¿No deberíamos aplicar Mt. 18:15-17 antes de criticar a los predicadores de la Confesión Positiva?

¿No deberíamos aplicar Mt. 18:15-17 antes de criticar a los predicadores de la Confesión Positiva?

Por Pablo Santomauro

 

Recientemente hemos recibido carta de un lector ofuscado porque en más de una ocasión hemos nombrado a ciertos maestros del Movimiento de Fe y el Carismatismo en general. El lector nos acusaba de no seguir los pasos que Mateo 18:15-18 prescribe antes de refutar sus doctrinas y de mencionar sus nombres. Este el pasaje al que alude el lector:

“Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele estando tú y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano. Mas si no te oyere, toma aún contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra. Si no los oyere a ellos, dilo a la iglesia; y si no oyere a la iglesia, tenle por gentil y publicano”. (Mt. 18:15-17)

Según el lector, nosotros tendríamos que haber hablado con ellos primero a solas para luego seguir los siguientes dos pasos en caso de que estos maestros no reconocieran su error.  Sigue leyendo →

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¿Con quién habló Dios en Génesis 1:26?

¿Con quién habló Dios en Génesis 1:26?
Extractado de El Abuso Unicitario del Antiguo Testamento

por Pablo Santomauro

“Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza”. (Génesis 1:16)

Antitrinitarios de toda procedencia han tratado de atemperar la fuerza gramatical de este versículo, donde encontramos a Dios hablando en el plural. Judíos ortodoxos, liberales, arrianos, modalistas, unitarios universalistas, unitarios socinianos (si es que aun queda alguno), y musulmanes, se unen a coro para encontrar explicaciones de alternativa ya que su teología no admite una pluralidad en la unidad de Dios. El hecho de Dios hable usando pronombres plurales en Génesis 1:26, puede ser para ellos:

1) Una referencia a los ángeles.
2) Una descripción de Dios tomando consejo de su propia voluntad.
3) Una pluralidad majestuosa o literaria
4) Un pronombre que simplemente concuerda con el sustantivo Elohim
5) Una referencia profética a la futura manifestación del Hijo de Dios

Analicemos ahora la validez de estos reclamos.   Sigue leyendo →

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Debate: ¿es el amor de Dios para todos en Juan 3:16?

Debate: ¿es el amor de Dios para todos en Juan 3:16?

Autor: Carlos Leandro Ramírez

Dios les bendiga, este es un debate que quiero compartir con el anhelo que el lector aprenda los muchos elementos literarios que deben considerarse a la hora de comprender un texto bíblico, que mucha veces omitimos en estos por prejuicios teológicos, determinamos la literatura de la escritura a complejas estructuras teológicas que esencialmente son filosóficas: dejemos a la escritura hablar por sí sola y luego saquemos deducciones teológicas.

¿Dios amó a “todos de manera absoluta, inalienable e individual” o amó a “solo algunos de todos”?, no quiero en este debate llegar a ninguna deducción teológica o postura doctrinal, solo quiero que el lector aprenda toda la ciencia y arte que puede haber detrás de la interpretación bíblica, no con la expectativa de sentirse insignificante ante el conocimiento bíblico, con la escritura por delante tal cual un gigante intelectual, sino con la expectativa la riqueza cognoscitiva a la que se puede llegar (con sacrificio y paciencia) en la revelación de Dios; el ministerio de Dios tiene muchos roles y para aquellos que no se cansan de crecer, esforzarse y continuar, este debate pequeño será una ventana interesante para las herramientas de las cuales tendría que asirse si es que aún no lo ha hecho.

El debate inicia en Facebook, en virtud de mi comentario en la publicación de un colega reformado. Espero les sea de edificación:

“Solemos decir todo el tiempo: ‘Dios odia el pecado, pero ama al pecador’. Eso no tiene sentido. Dios no envía el pecado al infierno; Él envía al pecador al infierno, porque Él aborrece al pecador no arrepentido (Sal. 5:5-6), quien se convierte en el objeto de Su ira”.
-R.C. Sproul [1]

Alguien podría objetar al pensamiento anterior citando Juan 3:16, “De tal manera amó Dios al mundo…”. Pero el problema es que cuando leemos estas palabras asumimos que el hecho de que “Dios amó al mundo” implica que Él ama a cada persona individual sin excepción y en la misma manera. Eso no le hace justicia al concepto de “mundo” que el apóstol Juan está tratando de enfatizar, ni al contexto cultural de su evangelio. D.A. Carson comenta acertadamente sobre este verso:

“Los judíos estaban familiarizados con la verdad de que Dios amó a los hijos de Israel; aquí el amor de Dios no está restringido por raza. Aun así, el amor de Dios debe ser admirado no porque el mundo sea tan grande e incluya a tantas personas, sino porque el mundo es tan malo: esa es la connotación acostumbrada de kosmos (‘mundo’; cp. Jn. 1:9). El mundo es tan malo que en otro lugar Juan prohíbe a los cristianos amarle o lo que hay en él (1 Jn. 2:15-17)” [2].

En otras palabras, el amor de Dios hacia el mundo no es una referencia a Su amor hacia “todos sin excepción”, sino hacia “todos sin distinción”; es decir, Dios ha amado personas de todo pueblo, nación, tribu y lengua (no sólo a los hijos de Israel). Y por si fuera poco, es de sorprendernos que Dios haya decidido amar siquiera a un solo pecador que vive en rebelión contra Él. Ese es el énfasis de este famoso verso. De ninguna manera se trata de una negación del odio de Dios hacia la iniquidad impenitente.

De tal manera que Juan 3:16 es completamente coherente con la enseñanza bíblica de que Dios odia al pecador no arrepentido que rehúsa darle gloria al Dios que es completamente santo y digno de honor. Y lejos de ser un obstáculo para apreciar la gracia de Dios, la verdad bíblica acerca de su odio contra el impío, debería generar en cada cristiano un sentido de asombro por la misericordia y el gran amor que Dios le ha concedido de manera especial. Asimismo, esta enseñanza debería generar en el no cristiano un sentido urgente de aferrarse por medio del arrepentimiento y fe a la gracia de Dios ofrecida en el evangelio de Jesucristo en el cual, si responde de esta manera, encontrará el amor especial de Dios hacia Su pueblo.

[1] “The Hatred of God”, accesado septiembre de 2014, http://www.ligonier.org/rym/broadcasts/video/hatred-god-sept-2014/ (extracto citado comienza en 18:55).
[2] D.A. Carson, The Gospel According to John, (Gran Rapids: Eerdmans), p. 205

KARL RAMÍREZ:

Sola scriptura dice, que la biblia se interpreta así misma:

1 de Juan 2:15 habla del mundo, y allí mismo en el siguiente verso, nos dice a qué se refiere aquí la palabra mundo: los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida…

Este es el “mundo” que aquí Juan nos dice que no amemos, no se refiere a las personas de todo el globo terráqueo, sino a lo que las personas en su estado natural hacen. De la misma manera que yo le digo a mis hijos “no se unten con el vulgo”, que es una forma de decirles que no práctiquen lo mismo que el vulgo practica, y el vulgo en su contexto puede ser la masa de personas o la práctica de estas masas. Yo no veo ninguna forma de interpretar Juan 3:16 a la luz de la epístola, la misma epístola se interpreta a sí misma: mundo en 1 Juan 2:15= lás prácticas de las personas sin Dios (v. 16); mundo en Juan 3:16= todas las personas de la tierra (v. 17).

Lo que pasa es que si uno tiene el prejuicio que el hombre no tiene responsabilidad en su salvación, llega la conclusión calvinista: no fue amado por Dios y por eso no se salvó.

Cuando el mismo verso 17 de Juan 3, dice que no es responsabilidad de Dios por el hombre que se condena, porque no envió a condenar, sino que es responsabilidad del hombre que se condena (v. 18)

Claro, el calvinista dirá que si no es por Dios, todos los hombres son responsables de condenarse o llegan a condenarse, pero esto es tan contradictorio como decir que una mujer tiene libertad de permanecer soltera, pero no tiene libertad para casarse. Sí el hombre es responsable de su condenación (como dice la biblia), o tiene responsabilidad en esta, entonces por lógica también la tiene en parte en su salvación.

Pregunto: en base a qué, fuera del calvinismo, debemos interpretar que mundo en 1 Juan 2:15 se refiere a personas, en el mismo sentido que Juan 3:16?

Espero respuesta con mansedumbre y reverencia (1 pedro 3:15).

 

RODOLFO QUIÑONEZ:

Hola Karl Ramírez. Gracias por tus valiosos comentarios. En respuesta debo decir que me parece que la interpretación que estás haciendo tanto de Juan 3:16 como de 1 Juan 2:15-17 es incorrecta, por las siguientes razones:

1- Desde el punto de vista meramente etimológico no existe razón alguna para pensar que el significado de kosmos en el evangelio de Juan y en 1 Juan es sustancialmente diferente.
2- Toma en cuenta que estamos hablando del mismo autor, no de dos autores con diferentes estilos de escritura, que hacen distintos usos de la misma palabra.
3- 1 Juan 2:15 no se refiere a la mera práctica de las personas del mundo. Tú mencionas “la pasión de la carne, la pasión de los ojos y la arrogancia de la vida” en el v.16 como equivalentes al “mundo” del v. 15. No obstante, se nos dice que todas esas cosas del v. 16 son “todo lo que hay en el mundo”, no el mundo mismo. Además el contraste del v. 17 deja en claro que “mundo” aquí se refiere a personas, pues se les contrasta a ellos y a sus prácticas (“sus pasiones”) con el que hace la voluntad de Dios. El contraste no funciona si “mundo” en 1 Jn. 2:15-17 se refiere a la idea abstracta de “pasiones” y no a personas (ver también 4:5).
4- Es importante notar que en 1 Jn., el apóstol ya ha utilizado “kosmos” en clara referencia a personas cuando habla de Jesús siendo la propiciación por los pecados “del mundo entero” (2:2).

Dicho lo anterior, debo decir que el punto de 1 Jn 2:15-17 no es que los cristianos odiemos a las personas del mundo. Tampoco es ese el sentido de las citas de Sproul y Carson. El punto es que las personas del mundo viven en rebelión contra Dios y por eso se nos llama a no amar su estilo de vida.

El asunto no es si nosotros debemos odiar al mundo. Más bien el asunto en cuestión es si Dios en efecto odia a pecadores impenitentes. Ahí es donde tu interpretación de Juan 3:16 como “todas las personas de la tierra” se vuelve problemática.

Aunque ese es el sentido popular de la frase “Dios amó al mundo”, no existe nada en el contexto que garantice tal conclusión. Los vv. 17-18 sencillamente enfatizan que en su encarnación el Hijo de Dios vino a proveer salvación para la humanidad, y que aquellos en ella que la rechazan ya han sido condenados. Pero no existe una sola referencia acerca de la extensión de la palabra “mundo” como para inferir que se trata de “todas las personas de la tierra”.

Si “mundo” en el evangelio de Juan se refiere a todos sin excepción alguna, debemos entonces adoptar el universalismo a la luz de 1:29 donde Cristo es presentado como el que “quita el pecado del mundo”. Asimismo tendremos que concluir que absolutamente todo ser humano era ya seguidor de Cristo cuando los fariseos declararon que “el mundo entero se ha ido tras él” (12:19).

Aquí es donde el uso de kosmos que hace el apóstol Juan en 1 Juan nos ayuda a comprender el uso que da en su evangelio. Es importante notar que el contexto en que se escribe 1 Juan es el de falsos maestros que decían estar sin pecado, aunque sus vidas demostraban lo contrario. Así que frente a esta élite espiritual, el apóstol Juan aclara que Cristo es el Salvador del “mundo”. No sólo de un grupo especial de personas “super-espirituales”, sino de personas de todo pueblo, nación, tribu y lengua.

El mismo mundo que vive en rebelión contra su Creador, ahora tiene la oportunidad de venir a una relación de perdón con Él, sobre la base de los méritos de Aquél que es Salvador no sólo de un grupo étnico o de una raza específica, sino de personas del mundo sin distinción de su trasfondo.

De tal forma que cuando Juan 3:16 nos dice que “Dios amó al mundo”, debemos:

1- Maravillarnos de que Él haya decidido siquiera amar a un sólo pecador de entre todo el kosmos que vive en rebelión contra Él, y cuya iniquidad es contraria a Su carácter (como lo enfatiza 1 Juan 2:15-17).
2- Comprender que “mundo” no es una referencia a “todos sin excepción”, sino a “todos sin distinción”. Fuera de la pre-suposición que muchos tienen al leer Jn. 3:16, no existe razón para pensar que el significado de “mundo” sea otro que personas de todo pueblo, nación, tribu y lengua, pero no “todas y cada una de las personas del mundo”.
3- Dar gracias a Dios, porque aunque antes “éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás” (Ef. 2:3), Él nos amó con un amor especial. Ese es el amor del cual Juan 3:16 nos habla y, como se ha visto, no es un amor que se extiende a cada ser humano. Es el gran amor de Dios por aquellos a quienes, en Su misericordia, decidió darles vida juntamente con Cristo (v. 5).

Puedo notar por tus múltiples referencias al Calvinismo, que piensas que de alguna manera el aborrecimiento santo de Dios contra el pecador impenitente, es una conclusión que requiere pre-suposiciones de cierto sistema teológico de pensamiento. Por lo que he escrito en esta respuesta, yo diría que es todo lo contrario. Uno debe venir pre-suponiendo la perspectiva Arminiana de la salvación para concluir que Dios ama a todas las personas por igual sin siquiera dar una explicación a la explícita enseñanza bíblica que nos dice todo lo contrario (p. ej. Sal. 5:5-6).

Por cierto, la perspectiva Reformada (o Calvinista) no enseña que “el hombre no tiene responsabilidad en su salvación”. La teología Reformada enseña que el hombre es completamente responsable ante el Dios santo por su respuesta al evangelio. El problema es que quien está muerto en sus delitos y pecados, siempre elegirá rechazar el evangelio de Cristo. Se requiere de la gracia eficaz de Dios para dar vida al pecador y capacitarlo para que responda en arrepentimiento y fe al evangelio. Pero eso no hace menos responsable al hombre. Por eso un “calvinista” antiguo, Agustín de Hipona (siglo IV d.C.) dijo “Señor, concede lo que mandas, y luego manda lo que quieras”.

Pero en todo caso, eso es mezclar temas. Porque aún y si aceptáramos la visión arminiana de la salvación, no existiría necesidad de concluir que Dios no odia al pecador impenitente, ya que este tema tiene que ver con el carácter santo de Dios, no con su soberanía en la salvación.

Dios te bendiga.

KARL RAMÍREZ:

Hola, gracias por tu atención.

Sobre los puntos:

1 – No comprendo que tiene que ver la etimología aquí, tal vez la semántica, que estudia el significado de las palabras, la etimología estudia el cómo se dio origen a esos significados o a esa semántica.

2 – Yo puedo escribir “vino” para referirme al verbo venir como también al sustantivo vino de bebida, así que el “estilo literario” del autor, al que te refieres no es relevante para este caso, o por lo menos no es determinante: yo en un escrito científico puedo usar las dos palabras “vino” y “vino”, de la misma que en una poesía, un ensayo, una crítica, etc. Así, aunque Juan solo hubiese escrito en toda su vida en un solo “estilo literario”, eso es irrelevante para determinar o establecer que una misma palabra pueda tener diferentes sentidos.

3 – Usted expresa que en el verso 16, Juan define estas cosas (la prácticas pecaminosas que he mencionado) como las que están en el mundo y por lo tanto mundo se refiere a las personas y no a estas. Pero esto solo demostraría que a las prácticas del mundo (conglomerado humano) se les llama mundo, por metonimia, yo dejé claro esto desde el principio, cuando dije “”no se unten con el vulgo”, que es una forma de decirles que no practiquen lo mismo que el vulgo practica, y el vulgo en su contexto puede ser la masa de personas o la práctica de estas masas.” Le voy a dar más ejemplos: “no amen al capitalismo ni lo que el capitalismo practica” aquí en este texto, por metonimia se le llama capitalismo al sistema económico como tal y a las personas que viven o practican dicho sistema económico. Entonces, en el pasaje en 1 Juan: 15-17, lo que es llamado mundo y no debe ser amado, es las prácticas carnales de lo que practica el mundo, el conjunto total de personas: la misma palabra puede tener dos sentidos en un mismo texto: “Ana vino y me dio vino”, “puso la vela muy cerca del borde, esta se cayó y encendió la vela del bote que estaba recogida”, etc.

Veamos un ejemplo bíblico: metonimia de autor y causa Juan 3:6 “«…lo que es nacido del Espíritu, espíritu es». Aquí, el vocablo «espíritu», usado por segunda vez, tiene un sentido diferente del primero (antanaclasis. Véase en su lugar); pero, además, por metonimia, significa el efecto de la operación regeneradora del Espíritu Santo: un hombre nuevo, una nueva naturaleza, en todas sus manifestaciones. Esta nueva naturaleza es constantemente llamada «espíritu» (véaseRo.8:1-15)”* Vemos pues, como la misma palabra se refiere al E.S. y a los efectos que causa este en el hombre. Pero a nadie se le ocurriría decir que las personas regeneradas son espíritus o son de la misma naturaleza ontológica que el E.S. aquí en este texto, es claro que el sentido de espíritu cuando se remite a las personas, se refiere a la obra del espíritu. Usted tiene problemas para comprender que en 1 Juan, mundo, se refiere a las obras del mundo, y a este mundo (obras de pecado) es lo que no debemos amar.

Otro ejemplo: “Ana se deleitaba leyendo a Gabo (Gabriel García Márquez), el propio Gabo le regaló ese ejemplar en el día de su premio como primer puesto del concurso de…” Vemos en este ejemplo, que Gabo se refiere a Gabriel García Márquez y a la vez se refiere a su obra o novela, pero nadie discutiría que si la chica se está deleitando en la persona de Gabo.

De igual manera, en el texto en 1 Juan 2, a la luz de la metonimia, nadie (sin prejuicios y con una buena crítica o comprensión de lectura) deduciría que se está ordenando no amar a las personas o “mundo” sino que se está ordenando no amar a las prácticas del mundo, prácticas que por metonimia se les llama mundo también: una palabra puede tener varios sentidos, aún en un mismo texto: “y el gato (máquina) calló sobre la cola de mi gato (mascota).”

Ahora, sobre el supuesto contraste del verso 17, cae en el error de determinar el sentido de las oraciones en base a la división por versículos. En realidad los versículos 15, 16 y 17 son un solo párrafo con un solo sentido o idea, no tres, como falla usted, mi estimado: “…Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él…pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.” Este es el contraste correcto, cualquiera persona que tenga buena comprensión de lectura captará el contraste: entre personas que aman las prácticas del mundo y por lo tanto no es amado del Padre (v. 15) y las personas que aman la voluntad (las prácticas) de Dios y por lo tanto vivirán (serán amados de Dios) para siempre (v. 17). Repito el contraste es entre las personas que aman la voluntad de Dios (v. 17) y las que aman las prácticas del mundo (v. 15); por eso usted encuentra un error en el supuesto contraste, porque es obvio que no se puede hacer contraste entre personas (v. 17) y actos (v. 16), pero eso solo demuestra que usted no ha identificado las verdaderas dos partes del contraste, cuando la escritura nos muestra otra evidencia que puede ser usada como contraste a las personas del verso 17: las personas del verso 15, así que, si el verso 16 se refiere a las prácticas del mundo que también son llamadas mundo y se ordena de estas prácticas no amarlas, no representa ninguna incoherencia con ningún contraste en el verso 17.

 

Le voy a dar un ejemplo: “no sé si comprar un Ferrari, que es un auto muy elegante, exclusivo y potente, es caro, muy caro y no sé si el negocio irá bien tal como lo proyecta el asesor comercial; pero en cambio el Porsche es más económico y accesible, creo que tomaré mejor este.” Para comprender la mala comprensión de lectura que usted acaba de hacer en la primera epístola de Juan, su equivalente analógico en este parráfo, sería que “asesor comercial” no puede ser una persona, porque no se contrastan personas con autos.

 

4 – Le recuerdo que la metonimia en mención, elimina esta dificultad: se habla de no amar al mundo (pecado, deseos carnales, etc.) en 1 Juan 2:15, porque quienes los practican son todo el mundo (persona natural, sin Dios: todo el mundo o personas de la tierra, todos fuimos amados por Dios), así la palabra mundo puede referirse tanto a las personas como a sus prácticas, en base a 1 Juan 2:15-17, pero la metonimia deja claro en el pasaje en mención que lo que “no es de amar” son las prácticas de las personas identificadas como el mundo y por eso aquí se le llama a estas prácticas como mundo, no que no debemos amar a estas personas y por lo tanto, en Juan 3:16, estás personas (el mundo) no pudieran ser amados por Dios. Ahora, por otro lado, aún si su interpretación fuera correcta, que hasta ahora no lo ha demostrado sin caer en error lingüístico, como he observado; que a lo que a nosotros se nos prohíba, no implica que para Dios también sea prohibido: vea Romanos 12:19.

 

Ahora, lo que usted dice es para mí inverosímil: “…El punto es que las personas del mundo viven en rebelión contra Dios y por eso SE NOS LLAMA A NO AMAR SU ESTILO DE VIDA.” y en vista que se ha venido discutiendo sobre sí la palabra MUNDO (lo que se manda a no amar) se refiere a personas o a sus prácticas, usted me ha venido exponiendo que se refiere a personas (mundo: lo que no se debe amar v. 15): “…el contraste del v. 17 deja en claro que “mundo” aquí se refiere a personas…” y que no son dignos de ser amados (estas personas) “…El mundo es tan malo que en otro lugar Juan prohíbe a los cristianos amarle o lo que hay en él (1 Jn. 2:15-17)” [2].”, o sea, usted estaba argumentando que Juan en 2 Juan 2:15 estaba prohibiendo amar a las personas (el mundo) por su maldad (lo que hay en él) y por esto el mismo autor no puede decir que Dios amó a las mismas personas en Juan 3:16 (en un sentido universal y absoluto), para a la final venir a decirme que eso no significa que no debemos amarlos: “Usted me dijo que de ninguna manera el texto dice que hay que girar a la izquierda, pero eso no significa que no debemos girar a la izquierda”
Usted afirma que amar a todas las personas de la tierra no es el sentido de Juan 3:16, porque 1 Juan 2:15 dice que todas estas personas son aborrecibles, pero que eso no significa que debemos aborrecerlos.

Luego usted dice que el mundo en Juan 3:16 no puede referirse como a que Dios amó a todos y cada uno de los seres humanos, sino a que Dios ofreció salvación a cada uno de ellos, salvación que puede ser rechazada.

 

Lo que me deja otra vez en el callejón de la inverosimilidad: en el verso 16 mundo se refiere solo a un grupo selecto, en el verso 17 y 18, mundo se refiere a la totalidad de la humanidad. Le agradecería que me explicara mejor, cómo es que en el verso 16 mundo sólo es un grupo y en los versos 17 y 18, mundo es toda la humanidad.

Luego usted dice que “…no existe una sola referencia acerca de la extensión de la palabra “mundo” como para inferir que se trata de “todas las personas de la tierra”.”

A lo cual yo respondo que se contradice, porque usted mismo afirma, que en ese contexto (versos 17 y 18) mundo significa que toda la humanidad tuvo de frente la provisión para salvación: “… sencillamente enfatizan que en su encarnación el Hijo de Dios vino a proveer salvación para la humanidad.” Esto me deja otra vez en el callejón sin salida de la inverosimilidad: ¿a la final mundo es “la totalidad de la humanidad amada (en el sentido de invitada a salvación)” o se refiere a “… un grupo especial de personas… de todo pueblo, nación, tribu y lengua.”?

 

Ahora, con respecto al universalismo, Juan 1:29 indica lo que ya usted expuso “Jesús es la provisión para la humanidad, que es rechazable”, el texto “quita el pecado” está en participio, lo que indica que es una descripción, Juan solo está diciendo que Jesús es el medio para quitar el pecado en el mundo, no que “ha quitado”, “que está quitando” o “que quitará el pecado del mundo”. Otra vez, mala exégesis y falta de gramática.

 

Ahora, para deducir que “todo el mundo se fue tras Jesús” en el sentido que toda la humanidad le siguió, lo cual es un claro error; primero tenemos que demostrar que la palabra mundo solo tiene el sentido de universalidad humana, y que no es sujeto de figuras literarias: ¿por qué no podría ser una hipérbole, para expresar que es mucha la gente que le sigue? Con su mismo argumento, deberíamos concluir entonces que absolutamente “de todos los pueblo, nación, tribu y lengua le siguió un grupo”, no me imagino a precolombinos, bávaros, sajones, galios o aztecas (un grupo de esas naciones, pueblos, tribus y lenguas) allá en galilea siguiendo a Jesús, así que el tal texto representa una dificultad para su interpretación de “mundo” también.

 

Aún no le hallo la forma para deducir que mundo en Juan 3:16 se refiere a un grupo de cada una y todas los pueblos, naciones, tribus y lenguas. A pesar que en el en verso 17 y 18 sí se refiere a toda la humanidad, según usted.

 

Sobre sus conclusiones:

1 – Debemos maravillarnos que Dios amará a todo el kosmos (algunas personas de todo pueblo, nación, tribu y lengua) que vive en rebelión a él y cuya iniquidad es contraria a su carácter, ¿por qué causaría maravilla que amara solo a una minoría que estaba igual frente a una gran mayoría? Es como decir que debemos maravillarnos que Carlitos resolviera correctamente cinco preguntas de un examen de un millón de preguntas, si lo sublime está en resolver las preguntas correctamente.

 

2 – Aún si Juan 3:16 no se refiriera a “todos sin excepción”, eso por sí mismo no demostraría que se refiera a “todos sin distinción”, eso por sí mismo nos llevaría a un misterio (debido a la falsedad del universalismo), usted debe recurrir a que la salvación es total responsabilidad del Dios y por esta razón no todos fueron amados, porque no todos fueron salvados, por lo tanto mundo no se refiere a todos los humanos, pero esa sería otra discusión.

 

3 – Igualmente, parte de la premisa que la salvación es responsabilidad absoluta de Dios y por lo tanto kosmos debe referirse solo a los salvos, debido a la falsedad del universalismo.

 

Por último, sobre los prejuicios teológicos, he identificado solamente aquellos puntos suyos que coinciden con el calvinismo, como orientación solamente: no le he atribuido todo el calvinismo.

 

Con respecto a la presunción arminiana: sin mencionar que no soy arminiano, la única manera de concluir que sí todos fueran amados, todos serían salvos, sería presuponiendo que ser amado por Dios, implica inevitablemente alcanzar o llegar a ser salvo: otra vez, la suposición que la salvación es responsabilidad absoluta de Dios y por lo tanto, el que no fue salvo fue porque no fue amado, porque ser amado implica ser amado.

 

Su interpretación a los Salmos 5:5 y 6 representa un problema para textos como Romanos 6:13 y 19; 2 Timoteo 2:19 y Tito 2:19, quienes afirman que nosotros los salvos, el supuesto “mundo exclusivo” del que usted habla, participamos de iniquidad o estamos expuesto a participar en esta: entonces nosotros, no debimos ser amados como usted dice, a la luz del Salmo.

 

Ahora, esa definición de “responsabilidad” en el calvinismo o la reforma, es de lo más curioso, miremos su propia exposición:

“La teología Reformada enseña que el hombre es completamente responsable ante el Dios santo por su respuesta al evangelio. El problema es que quien está muerto en sus delitos y pecados, siempre elegirá rechazar el evangelio de Cristo. Se requiere de la gracia eficaz de Dios para dar vida al pecador y capacitarlo para que responda en arrepentimiento y fe al evangelio. Pero eso no hace menos responsable al hombre.”, lo que analizaremos así:

 

- El hombre es responsable de responder al evangelio: aquí responsabilidad se define como el deber de atender al llamado (abra un diccionario por favor y busque responsable en el sentido de responder).

 

- El hombre siempre elige* rechazar el evangelio: a esto se le llama estar muerto en pecado y delito, que a su vez, implica que el hombre debe (tiene obligación) hacer lo que no puede, ya que ninguna vez, por sí mismo, elige el evangelio.

 

- Se requiere capacitar al hombre para que responda: lo que denota que el hombre no elige* el pecado, pues sencillamente no puede tomar otra opción.

 

*Elegir denota preferencia entre varias opciones.

 

La premisa tres contradice a la premisa dos. Esto es tan obvio, que de alguna forma usted tiene que afirmar “pero eso no hace menos responsable al hombre”: o sea, La premisa tres que contradice a la premisa dos es verdadera, pero eso no hace a la premisa dos falsa. Sin comentarios…
Ahora, con respecto al párrafo final: nadie ha negado que Dios odia al pecador impenitente. Esa expresión es entrometida, puesto que la discusión inicial no fue esa, más bien, el tema es: Dios ama a todos los seres humanos o no a la luz de Juan 3:16.
* Diccionario de figuras de Dicción – Francisco La cueva pag. 456 Metonimia de la Causa: La persona agente, por la cosa hecha.

RODOLFO QUIÑONEZ:

Hola Karl. Gracias por tu respuesta. No entiendo por qué te fue imposible comentar en la publicación. Me gustaría responder desde abajo hacia arriba, para no perdernos en argumentos vagos y no destruir la usabilidad de esta conversación. Espero que la forma en la que arreglo esta respuesta haga sencilla la reflexión en ella. Me gustaría analizar las tres premisas que mencionas: 1) “El hombre es responsable de responder al evangelio: aquí responsabilidad se define como el deber de atender al llamado”. Absolutamente cierto. Tanto reformados como arminianos (por cierto me gustaría saber en qué sentido no eres arminiano) estamos de acuerdo en este punto. 2) “El hombre siempre elige rechazar el evangelio: a esto se le llama estar muerto en pecado y delito, que a su vez, implica que el hombre debe (tiene obligación) hacer lo que no puede, ya que ninguna vez, por sí mismo, elige el evangelio”. De nuevo, completamente cierto. También haces el comentario: “Elegir denota preferencia entre varias opciones”. Eso es también cierto. 3) “Se requiere capacitar al hombre para que responda”. Completamente cierto, pero aquí terminan los “Amén…”. Luego deduces: “lo que denota que el hombre no elige el pecado, pues sencillamente no puede tomar otra opción”. Aquí es donde comienzan los problemas teológicos. El comentario de que el hombre no elige el pecado, pues no puede (tiene la habilidad de) tomar otra opción es una inferencia que no tiene garantía bíblica. Lo que estás asumiendo es que si el hombre no puede elegir otra cosa sino pecar, entonces en realidad su “elección” de pecar no es del todo genuina. Pero aquí nos enfrentamos a un enorme problema: ¿bajo qué argumento bíblico se puede demostrar que la incapacidad del hombre para elegir el evangelio implica que su elección del pecado no es verdadera? Por el contrario, la enseñanza consistente de la Palabra de Dios es la inhabilidad del hombre no regenerado para sujetarse a la ley de Dios o para agradarle (Ro. 8:7-8), pues ni siquiera hay quien busque a Dios (3:11). Es por esta inhabilidad radical que el hombre es considerado como muerto en delitos y pecados por Pablo (Ef. 2:1ss). Ahora bien en este contexto, Pablo enfatiza la gracia eficaz de Dios capacitando al pecador para responder, cuando Él nos da vida con Cristo (v.5). Observa que el énfasis de Efesios 1 y 2 es la gracia soberana de Dios, no la respuesta del pecador (aunque ésta no es eliminada en, p.ej. 1:13 y 2:8). Esta soberanía específica en la regeneración que capacita al pecador para responder es también enfatizada por Juan en 1:13 y, citando al Señor Jesús, en 3:8. Así que tenemos una consistente enseñanza de los puntos 1 y 2, así como del punto 3 que los escritores del NT, inspirados por el Espíritu de Dios, no encuentran contradictoria. Por su puesto ellos no parten de una premisa incorrecta, a saber, que la imposibilidad del hombre natural para elegir a Dios implica que su elección del pecado no es genuina. Debido a que esta es una suposición que no tiene absolutamente ningún fundamento bíblico, los puntos 1, 2 y 3 no son de ninguna manera inconsistentes. Me parece que debemos tener cuidado, estimado Karl, de tratar de negar lo que la Biblia enseña simplemente porque no podemos entender sus muchas verdades paralelas pero paradójicas para pecadores caídos como nosotros. De ser así tendríamos que negar la enseñanza bíblica de la Trinidad. Que Dios es uno como Dios y tres como Personas, no tiene solución lógica en la mente humana. La falla está en nosotros, no es las Escrituras. Que el hombre es inhábil para responder al evangelio y que sea responsable delante de Dios, no tiene solución lógica en la mente humana. No obstante, son verdades paralelas enseñadas en las Escrituras. Este aparente problema no es nuevo. Agustín de Hipona fue famoso por su oración: “Concede Señor lo que mandas, y entonces manda lo que quieras”. Pelagio respondió enfurecido ante esta oración, formulando un sistema teológico que despoja a Dios de su soberanía y le concede al hombre una capacidad que la Biblia no le da. Y esto me regresa a tu comentario sobre mi conclusión en el punto 1, donde comentas: “¿por qué causaría maravilla que amara solo a una minoría que estaba igual frente a una gran mayoría?”. Eso es lo maravilloso del evangelio Karl. Que de toda una humanidad rebelde contra el Dios santo y justo, Él haya decidido salvar a un sólo pecador para la alabanza de Su gloria, es suficiente motivo de maravilla y asombro. Todos los no escogidos reciben la justicia que merece su pecado; todos los escogidos reciben misericordia. Esa es la naturaleza de la misericordia: que no es merecida. El problema es que solemos pensar que Dios está de alguna manera obligado a ejercer su misericordia. Pero esa es una conclusión, una vez más, sin garantía bíblica. Dios no está obligado a extender su misericordia hacia todos. La naturaleza misma de la misericordia en categorías bíblicas es que ésta es ofrecida libremente en la extensión que a Dios le place. Por eso “no depende del que quiere ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia” (Ro. 9:16). Y evidentemente esto no representa ninguna inconsistencia de parte de Dios, pues en el último de los análisis, en palabras de Douglas Moo, “las acciones de Dios pueden ser ‘juzgadas’ por nada más allá de Su propia naturaleza revelada en las Escrituras”. Lo cual nos lleva de regreso a una de las citas originales por D.A. Carson, quien nos recuerda que el amor de Dios no debe maravillarnos porque Él le haya dado la capacidad a todos sin excepción de responder al evangelio (lo cual, como hemos visto, no tiene fundamento bíblico). Por el contrario, “el amor de Dios debe ser admirado no porque el mundo sea tan grande e incluya a tantas personas, sino porque el mundo es tan malo”. Esto a su vez nos regresa al evangelio de Juan, donde el asunto es si “mundo” se refiere a que Dios ha amado a todos los seres humanos sin excepción. (Es importante notar una distinción que no habíamos hecho antes. Esta discusión se centra en el amor salvador de Dios [en categorías bíblicas llamado "su gran amor"], no en su amor como Creador o Sustentador de la humanidad que ninguna posición niega). Pero aún no has demostrado como esta interpretación encaja con la connotación normal de los escritos joánicos. En palabras de Donald Guthrie: “Debe notarse que cuando Juan utiliza el termino mundo él se está refiriendo a más que el mundo creado. El término es ampliamente utilizado por personas como seres creados que se oponen a Dios. De hecho en este evangelio hay una distinción entre aquellos que creen y el mundo que no cree”. Con un espíritu de que una discusión seria como esta sea de bendición para ambos, te envío un saludo. En una época donde hay que corregir en muchas personas falsas concepciones acerca de Dios (como en el “evangelio de la prosperidad”), es un gusto que en este caso estemos dialogando a partir de un deseo genuino de honrar a Dios al conocerlo mejor en su Palabra. Dios te bendiga.

KARL RAMÍREZ:

Hola Rodolfo, Dtb.

Antes que nada, quería exponer, la mutación que tuvo este debate: todo partió del principio de la sola scriptura, y en cuál es la relación hermenéutica entre Juan 3:16 y 2 Juan 2:15 en el concepto de “mundo”. Ahora sí bien es cierto que yo toqué temas teológicos, nunca abandoné el tema exegético; los toqué para identificar la desviación o error exegético en su posición en virtud de su teología, pero siempre mantuve mi punto exegético basado en el correcto uso del lenguaje o escritura y su interpretación. En fin, usted abandonó su exposición sobre la relación entre Juan 3:16 y 2 Juan 2:15 y se escudó abordando el tema de la capacidad del hombre para elegir y su consecuente responsabilidad; pero ese no es el tema que se discute aquí, de hecho las premisas o silogismo que usted menciona como mío, en realidad fue una sistematización que yo hice de su exposición, o sea, “repartí” su exposición en premisas para analizarlas mejor, lamento tener que repetir sus palabras ya repetidas:

“La teología Reformada enseña que el hombre es completamente responsable ante el Dios santo por su respuesta al evangelio. El problema es que quien está muerto en sus delitos y pecados, siempre elegirá rechazar el evangelio de Cristo. Se requiere de la gracia eficaz de Dios para dar vida al pecador y capacitarlo para que responda en arrepentimiento y fe al evangelio. Pero eso no hace menos responsable al hombre.”: sus propias palabras. De aquí sale el silogismo que hice o premisas, como usted bien dice, y son las premisas que salen necesariamente de su afirmación.

Usted mismo confirma que la premisa tres es contradictoria a las premisas uno y dos, lo único que usted responde al asunto, entre tanta perífrasis, es que la biblia es ilógica en este aspecto y aquí viene el paradigma de “los misterios de Dios”, pero una cosa es lo misterioso o no revelado y otra cosa es lo contradictorio en lo revelado: le recomiendo analizar un poco su metodología en este sentido. La trinidad es un misterio para la mente humana, más no es una contradicción; así que su analogía es falsa, de hecho podría renombrar destacados apologistas exponiendo lo lógica que es la doctrina de la trinidad (alguno de ellos reformados o calvinistas, por cierto). Con este punto, entonces yo como buen arminiano (según usted, o los calvinistas que todo el que no es calvinista es arminiano) podría decir también que “aunque sea ilógico o un misterio de Dios pero válido, que las personas son totalmente depravadas y no pueden acercarse a Dios por sí mismo, cuando se arrepienten es porque lo hicieron por sí mismos”, aquí matamos la autoridad de la escritura y la enterramos bajo el relativismo, y quién sería usted para decir que la posición “bíblica ilógica” suya es la válida frente a la posición “bíblica ilógica” mía?, sí miramos su posición de que la biblia es ilógicamente aceptable, en verdad es tan absurdo como decir “que ilógico pero cierto, que se puede girar a la izquierda a la vez que se gira a la derecha”. Su afirmación es tan absurda “el hombre no tiene la capacidad de buscar a Dios, pero sin embargo es culpable”, de la misma manera que decir “el hombre está no puede buscar a Dios por sí mismo, pero puede buscar a Dios por sí mismo”.

Retomando el punto: hasta ahora, no ha mostrado una posición convincente en que el concepto de mundo en 1 Juan 2:15 constituya una base sistemática (teología sistemática), para interpretar Juan 3:16. No ha presentado argumento en contra o no ha dicho nada al respecto, que mundo en el primero se refiera a las prácticas del mundo, en virtud de la metonimia, tampoco ha presentado evidencia o razón para creer que no hay una metonimia en el texto en cuestión; no ha defendido su pésima comprensión de lectura que lo llevó a mutar UN párrafo dividido en tres versículos, en tres versículos de un párrafo cada uno; no ha mostrado evidencia o razón a favor de creer que porque algo sea prohibido (supuestamente) para nosotros, entonces también lo es para Dios: “Dios prohíbe amar al mundo, Dios no ama al mundo (todos sin excepción como usted afirma)”; siendo que he mostrado como hay cosas que Dios nos prohíbe pero se reserva para sí mismo, como matar, vengar, etc. Tampoco ha explicado, como es que en Juan 3:16 mundo es solamente escogidos, pero en el verso 17 y 18 automáticamente el mismo mundo se refiere a la humanidad en general de manera absoluta. Tampoco ha dicho nada sobre las figuras literarias como la hipérbole en Juan 12:19 que representa un “tiro en el pie” para su concepto de mundo en Juan 3:16. Ni ha dicho nada de la morfología de Juan 1:29.

Por otro lado, aún no comprendo de dónde sale que “Dios no ama a todos sin excepción sino a todos sin distinción” implica un contraste entre universalidad y exclusividad. Aunque yo dijera, por ejemplo, que “odio a todos los seres humanos sin excepción” u “odio a todos los seres humanos sin distinción”, a la final estaría diciendo que odio a todos los seres humanos, lo que cambié fue la consideración en el odio, no más. Decir que la segunda frase es excluyente y la primera es universal, es simplemente una conclusión que sale de un sombrero mágico.

Quiere otro ejemplo más claro: “Todos sin excepción quitarse la ropa”, “todos sin distinción quitarse la ropa”. Mientras que en la primera frase, el orador se refiere a que no hay excepción que en quitarse la ropa en las TODAS las personas presentes; la segunda dice que no hay impedimentos en las diferencias entre ellos para que TODAS las personas presentes se quiten la ropa: al final ambas frases implican que todos deben quitarse la ropa, lo único que cambió fue la consideración.

De igual manera, “todos sin excepción” frente a “todos sin distinción” solo implica que cambió un factor a tener en cuenta a la hora de “amar a todos”, en el caso bíblico que estamos viendo, sería que la nacionalidad, pueblo, raza, etc, ya no es determinante para la “universalidad”, es lo único que cambia: no sé de donde sale la conclusión que la segunda se refiere a “algunos”. Para mí esto es un misterio.

Aún, si fuera cierto que 1 Juan 2:15 fuera rechazo total a la humanidad, la única conclusión lógica a seguir con respecto a Juan 3:16, sería ¿Por qué Dios llegó a amar lo que nos prohíbe amar?, no el tal “Dios amó solo a algunos de toda raza, lengua, nación, etc.” Para mí es un misterio de dónde sale esta conclusión.

La razón por la que incluí el calvinismo aquí, es porque a mí entender, para llegar a la tal conclusión que expuse de último, primero hay que determinar que “ser amado por Dios implica ser salvado por Dios”, esto porque “sabemos que Dios solo salvó a los amados” (la supuesta interpretación aquí en Juan 3:16), o sea, su interpretación al pasaje en cuestión (Mundo en Juan 3:16) no apoya el calvinismo, lo requiere!

Ahora, espero que no se dedique a defender el calvinismo, me gustaría, por favor, exponga los puntos que acabé de mostrar que usted simplemente ha ignorado.

Bendiciones y espero respuesta pertinente, gracias.

 

Por último debo decir que el debate no continuó, debido a que por imbox, mi oponente se dedicó a descalificarme por tener intenciones vanas en el mismo, de buscar mi gloria, mi propio reconocimiento intelectual; mi colega que comenzó con una postura muy intelectual en su presentación, decidió al final que un debate muy intelectual no edifica y no aporta para el evangelio de Cristo y los pequeños de Dios, por esta razón él no continuó respondiéndome. Solo espero que el lector rescate lo exigente que puede llegar a ser la comprensión del texto bíblico y como nuestra forma de percibir la realidad influye en lo que percibimos como mensaje de Dios.

Dios les bendiga, Carlos Leandro Ramírez.

*Carlos Leandro Ramírez es un colaborador de este blog.

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¿Qué hacemos con “Halloween”?

¿Qué hacemos con “Halloween”?

por Pablo Santomauro

En círculos cristianos modernos los nervios se alteran cada mes de octubre con motivo de la proximidad del festival de Halloween. La celebración de la noche del 31 de octubre, “Halloween”, está firmemente asociada con el festival pagano que marcaba el inicio del invierno conocido como la noche de Samhain, el antiguo festival céltico en honor a los muertos.

Según la tradición, en esta noche las fronteras entre este mundo y el más allá se diluían, y una serie de demonios, duendes y otros seres malignos eran dejados en libertad por las fuerzas del mal, para atacar a los seres humanos. Como táctica de distracción, muchos se vestían como seres diabólicos y participaban en ceremonias de corte satánico para pasar desapercibidos y no ser atacados por los espíritus. Siga leyendo →

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¿A quiénes representa DEMETRIO en la IGLESIA CONTEMPORANEA?

¿A quiénes representa DEMETRIO en la IGLESIA CONTEMPORANEA?

Autor : Sergio A. Perelli

En la última parte del capítulo 19 del libro de Hechos encontramos la aparición de un “platero que se llamaba Demetrio, que labraba templecillos de plata de Diana (Artemisa) y producía no pocas ganancias a los artífices” (versículo 24).

El relato de Lucas nos deja saber que Demetrio incitó a sus colegas de profesión a llenarse de ira en contra de Pablo diciéndoles: “compañeros, Ustedes saben que NUESTRA PROSPERIDAD DEPENDE DE ESTE NEGOCIO…Pablo ha persuadido a una gran cantidad de gente, y la ha apartado, diciendo que los dioses hechos con las manos no son dioses verdaderos…corremos el peligro de que nuestro oficio caiga en descrédito” (versículos 25, 26, 27).

¿A quiénes representa DEMETRIO en la IGLESIA CONTEMPORANEA? Demetrio representa a los pastores ‘asalariados’, cuya ‘prosperidad depende de estar haciendo negocio con el Evangelio’.

Distorsionan el Evangelio

Evaden la Verdad

Mercantilizan la Palabra de Dios

Engañan a los incautos

Tuercen las Sagradas Escrituras

Roban a las ovejas

Idolatran el mundo material

Ocupan el lugar de Jesús.

Gracia y Paz

Sergio

Amigo de Jesús”

calvarychapelamistad.org

*Este artículo ha sido publicado con el permiso del pastor SERGIO A. PERELLI.

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